¿Vuelta al Hospital? Lo que sí pienso llevar.

Hola de nuevo! Hoy traigo un post de esos que me hacen sentir especial emoción al redactarlo ya que recuerdo una de mis mejores experiencias vividas hasta el momento: el nacimiento de mi hijo.

Si bien sabes que es o ha sido el mejor día de tu vida, también es cierto que es una etapa en la que hay momentos para todo. En mi caso, preparé la bolsa del hospital en la semana 35. Como madre primeriza te asustas por si llega antes (aunque siempre me han dicho que las primerizas parían más tarde…) y te coge por sorpresa con toda la ropa por lavar y doblar. Así que en pleno agosto, con un calor tremendo, recuerdo como planchaba todas y cada una de las prendas que iba a llevarme al hospital. Qué sufrimiento en serio, sudaba como nunca, mis rodillas soportando mis 25kg de más y mis tobillos hinchados como la pata de un elefante, soportando estar casi 2 horas de pie mientras terminaba.

La verdad que al principio iba un tanto perdida sobre qué debía añadir dentro de la bolsa y qué no, las cantidades y demás. Me basé en una lista que me proporcionó la matrona y todas aquellas que fui encontrando en foros de maternidad. También me pregunté a algunas amigas ya expertas en el asunto.

Pero cuando eres madre primeriza, escuchas y lees de todo. “Llévate esto, aquello, ¡esto no puede faltar! Pero luego, luego la realidad es otra. Cada una de nosotras somos un mundo y lo que para uno es imprescindible, para otra resulta innecesario. Como toda persona primeriza en algo, siempre hay fallos o pensamientos de “tendría que haber cogido esto” o “esto no me ha servido para nada”.

Hoy vendré a comentaros qué llevaría al hospital si tuviera que repetir de nuevo esta maravillosa experiencia. Como mi experiencia en el hospital ya la redacté en este blog, lo redactaré bastante resumido para que se vea claro y se entienda bien.

  1. Des de mi punto de vista creo que llevé demasiada ropa. Sí creo que me fue útil llevar conjuntos de dos partes. Explico porqué: Cuando somos madres por primera vez (al menos a mí me pasaba) coges a tu hij@ con mucho miedo a que se caiga, se rompa o se haga daño. Claro que en un par de horas ya lo tenemos dominado, al principio, a mí me daba mucho respeto. Pues bien, me recomendaron llevar conjuntos de dos partes porque si el bebé se mancha de orina o heces, tan solo le quitas la parte de abajo y lo aseas bien y no tienes que estar moviéndolo mucho como si le quitaras el body entero. A mí me fue muy bien porque también era una manera de ir cogiendo confianza a la hora de cogerlo. Lo que sí tengo claro es que me llevaré un par de manoplas. Me llevé como 4 y al final no las llegué a usar jamás. Una pena la de ropa que no llega a usar…
  2. Crema del pañal: En todas las clases de preparto nos indicaban como era de importante poder hidratar las zonas más necesitas de la piel de un bebé y que era importante tener una buena crema siempre encima. Con la de muestras que me habían dado, más la que yo había comprado, me planté en el hospital con un par. Un par que jamás usé porque en el hospital me dijeron que no le pusiera, que no le hacía falta. Así que yo, hice caso. Recuerdo que en la primera visita del pediatra se lo comenté y efectivamente me comentó que no hacía falta salvo que estuviera irritada la piel pero nunca sin pasarse puesto que ésta debe respirar.
  3. 50 pijamas. Bueno, quizás 50 no… pero 10 batas anchas sí. Cuando me empezó a subir la leche, no paraba de salirme leche por ellos. Iba con los discos absorbentes que se iban despegando porque no llevaba sujetador. Creo que no existía talla de lo que hubiera necesitado ese día. Tenía dos pechos que parecían dos sandías apepinadas chorreando leche sin parar. Así que no paraba de manchar las batas que me había traído.
  4. Este punto viene relacionado con el anterior. UN SACA LECHES. Ay Dios, ese viernes por la noche… en el que me había subido la leche por la mañana y mis pechos estaban que explotaban, calientes, provocando que Jan rechazara las tomas… Qué mal lo pasé, en serio. Lloré y mucho. No tengo un buen recuerdo de ese instante la verdad. Era de noche, el niño dormía. Mi marido había ido a buscar más batas y otras cosas a casa para traerlas y yo, yo estaba sola con mis dos pechos supurando leche sin parar. Tras mi frustración de ¿qué hago? Escribí a una amiga que había sido madre “recientemente” y jamás olvidaré sus palabras: “Aunque suene fuerte y no te guste, ve al baño y ordéñate como una vaca. Tienes que vaciar los pechos para que se baje la inflamación y Jan pueda seguir con sus tomas.” En ese momento no sé si quería reír o llorar más. ¡Ordeñarme! Pues nada, así fue. Me ordeñé y funcionó. No obstante, todo hubiera sido mejor si hubiera tenido un saca leches en ese momento. Así que, creo que lo primero que voy a añadir a la bolsa de maternidad va a ser uno y será eléctrico, como el que os muestro.6176665808_IMG_71106176665808_IMG_71136176665808_IMG_71246176665808_IMG_7105
  1. Chupetes. ¿Látex? ¿Silicona? Lo hice la primera vez y repetiré del mismo modo: me voy a llevar uno de cada para que mi hijo decida cuál prefiere. Empezamos con látex hasta los 10 meses, que le di uno de silicona y aquí nos hemos quedado. A día de hoy debo decir que Jan coge rápidamente cualquier chupete y con cualquier forma pero sí me atrevo a decir que prefiere los de silicona.

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  1. Neceser con peine, cepillo, corta uñas, limas… Bueno. Son de esas cosas que no sabes si llevar y que incluso ves innecesario hacerlo pero acabas poniendo porque sí.

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  1. Biberones. Sí. Yo me llevé uno. Una nunca sabe qué puede pasar, si el bebé va a rechazar el pecho, si no nos va a subir a tiempo para sus tomas, o bien porque como madre decides darle biberón, sin más. Para la próxima vez que vaya, tengo claro que voy a llevar biberón como lo hice la primera vez y aunque no usé, me gustaba saber que tenía uno por lo que pudiera pasar. Eso sí, me llevaré el calienta biberones como el de la imagen. ¿Que en el hospital ya te lo calientan? Puede ser. Lo supongo pero yo no digo que sí porque no lo he vivido. Pero yo, soy maniática y en ese aspecto, preferiría prepararle yo el bibi y dárselo al momento. Sin que ese biberón destapado y con agua, recorriera pasillos hasta encontrar un microondas. Llamadme “tikismikis” pero así lo siento. 😛

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  1. Llevaría también una buena cámara de hacer fotos puesto que todas las fotos que tengo de Jan (millones de ellas) son hechas con la cámara del móvil que, aunque en muchos casos está genial, creo que para esa ocasión me hubiera ido bien llevarme mi cámara. Pero no pasa nada. ¡Al próximo!

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Habrá miles de cosas más por llevar como el aseo de una misma (maquillaje, cremas, colonia…) pero durante mi estancia en el hospital no quería ni maquillarme, ni ponerme crema, ni nada. Hubiera sido un gran error puesto que con el tema de la lactancia lloré y lloré y llorar no es compatible con el maquillaje (waterproof tampoco). Eso sí, cuando nos dieron el alta, quise ponerme monísima de la muerte, o almenos… ¡eso intenté! Pues bien, como os decía, estos puntos son para mí los más importantes a tener en cuenta a la hora de preparar la bolsa para el hospital. Como siempre, me encantará leer vuestras opiniones y qué sería indispensable para vosotr@s que no faltara en la bolsa, así tomo nota para el/la próximo… jiji

Un abrazo, bien grande.

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5 comentarios sobre “¿Vuelta al Hospital? Lo que sí pienso llevar.

  1. Buenas guapa yo de iris me lleve un par de pijamas y lo que más lleve que recuerdo fueron muchos bodys arrullo dos chupetes sujetador de lactancia pero no lo use porque hasta 6 días después no me subió la leche bragas de rejilla.Tambien me lleve mía pañales y no los use porque el hospital te proporciona y respecto a los vivís te los dan ellas caliente porque tú no le puedes hacer allí un Bibi por tu cuenta me lleve las tijeras y no las use los gorritos los use poco porque nació en verano y las manoplas si las use porque se arañaba la cara y se las tuve que poner y mío de lo todo lo que me lleve solo use los pijamas y las cosas de aseo y ya esta.Yo la hice a la semana 28 porque yo tenía riesgo que naciera antes. un besazo espero te sirva lo que te he puesto .😘😘😘😉

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    1. ¡Hola guapa! Yo gorro no usé ni uno y compré como 4….jaja Y ahí han quedado porque claro… en casa ya no le puse ni gorro ni manoplas… para el segundo, seguro que vamos con la “lección aprendida” jejej Gracias por tu aportación bonita. Un besote!!!!

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  2. Yo reconozco que llevé pocas cosas y la mitad me sobraron. Con la horrible ola de calor que tuvimos ese mes de agosto (tú lo sabes bien) la ropita se quedó en la bolsa y, encima, como nació más pequeñito de lo que esperábamos todo le iba grande. Algo que sí usé, y menos mal que lo llevé, fueron braguitas de algodón para utilizar las mega gigantes compresas de maternidad. Algo útil es preguntar en el hospital qué enseres te proporcionan (ropa para el bebé, compresas, jabón, esponjas, etc) y así te puedes ahorrar unos cuantos bultos. Besitos.

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